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La Biblioteca Nacional de Venezuela comparte su experiencia en preservación documental

Programa de Residencias teórico-prácticas en preservación y conservación documental dirigido a los responsables de la conservación de fondos documentales ofrecerá la Biblioteca Nacional.

En 1981, la Biblioteca Nacional de Venezuela crea el Centro Nacional de Preservación Documental a objeto de brindar la debida atención y cuidado a todas sus colecciones; y posteriormente, durante el año 1988, en una conferencia mundial de Bibliotecas y Archivos, fue seleccionado como centro regional para asesorar y apoyar esta área en toda América Latina.

A objeto de compartir esta experiencia acumulada por más de 30 años, y de formar generaciones de relevo en tan importante actividad para la preservación de la memoria documental, la Coordinación Académica de la Biblioteca Nacional, conjuntamente con el equipo técnico de este Centro darán inicio, a partir del mes de abril del corriente, a un Programa de Residencias en Preservación y Conservación Documental, con una duración de ocho semanas para diez participantes-residentes, cuyo contenido puede ser revisado en la página Web de la Biblioteca Nacional de Venezuela  www.bnv.gob.ve a través del link “Residencias en Preservación”.

Para dar a conocer esta información, el programa radial “Biblioteca Viva”, que se transmite cada miércoles por Alba Ciudad 96.3 FM, invitó a Graciela Mascareño, Jefa del Centro Nacional de Preservación Documental, a Milagros Calderón y a Juliana Boersner  Coordinadora Académica de la Biblioteca Nacional e integrante de ese equipo, respectivamente, quienes compartieron con los radioescuchas, sobre las características y el contenido de estas Residencias, que darán paso a una Maestría en Preservación Documental, que la institución aspira ofrecer a partir del próximo semestre.

Las primeras condiciones que deben cumplir estos diez aspirantes, dijo Milagros Calderon, es que sean trabajadores de una institución vinculada con la información, la educación, la cultura y por supuesto, desempeñar funciones relativas a la conservación documental, en cuyo caso, su propia institución debe postularlo. Además informó que en vista de que se superó el número de aspirantes se  abrirá otra cohorte para el próximo semestre del año, y la primera opción la tendrán quienes queden rezagados en esta selección inicial.

En tal sentido, Graciela Mascareño, técnico especialista en preservación documental, explicó que la formación se realizará de manera personalizada, por lo que cada residente contará con un tutor que lo acompañará en su aprendizaje; ya que por tratarse, en la mayoría de los casos, de documentos antiguos de gran valor o de incunables, no podemos dejar que quienes se están formando y aún no posean toda la experiencia, apliquen un tratamiento inadecuado y se corra el riesgo de cometer un error que perjudique un documento valioso. “La atención personalizada, no sólo obedece a razones de espacio, y porque deben hacer uso de herramientas específicas, sino porque en la enseñanza en conservación no existen recetas, cada documento debe tratarse de manera particular, de acuerdo con el daño que presente”.

Por su parte, Juliana Boersnes, quien ha sido testigo y protagonista de todo este proceso; ya que además de ser cursante de la Maestría en Bibliotecología y Ciencias de la Información que adelanta la Biblioteca Nacional de Venezuela con la Universidad de La Habana, es docente en el Programa Nacional de Formación, PNF, en Ciencias de la Información que desarrolla la BN conjuntamente con el Archivo General de la Nación y la Universidad Politécnica Territorial de Lara “Andrés Eloy Blanco”, asegura que la Biblioteca Nacional se está fortaleciendo como un espacio académico, en donde sus propios trabajadores y de otras instituciones del Estado, se están formando en sus espacios naturales, en sus propios laboratorios; de manera que pueden vincular de manera simultánea los aprendizajes teóricos con la práctica “in situ”; lo cual se enmarca dentro de la Misión “Alma Mater” y de una nueva concepción del hecho educativo y de la municipalización de la educación, en la cual la universidad es la que se dirige a donde están los estudiantes y sus necesidades.

A este respecto, Milagros Calderon añadió, que ha resultado un verdadero acierto la creación de esta Coordinación Académica y la vinculación con el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria y con las diversas casas de estudios superiores; ya que se trata de una formación específica que no existía en el país y que se corresponde con las necesidades reales; dado que además de la Maestría en Bibliotecología, el PNF en Ciencias de la Información, las Residencias y la futura Maestría en Preservación Documental, ahora se está estudiando la posibilidad de otorgar acreditación por experiencia, debido a que un alto porcentaje de trabajadores de la Biblioteca Nacional, sobrepasan los diez años en sus funciones, lo cual se traduce en un cúmulo de aprendizajes que no pueden perderse.

Ya para finalizar, destacó que en estos programas predomina la práctica. Los estudiantes del programa nacional de formación, en vez de realizar una tesis de grado, realizarán un proyecto que responda a alguna problemática de la institución donde ellos laboran y en consecuencia todos se beneficien. Igualmente, agregó que los estudios que se realicen en las Residencias de Preservación serán acreditados a la Maestría que está próxima a iniciarse.

Sitio Web de la Biblioteca Nacional de Venezuela
Oficina de Comunicaciones e Imagen Institucional
http://www.bnv.gob.ve/desplegar_noticia.php?id=794